Anécdotas (vividas o que nos han contado)

  • Un joven extranjero sólo y sobre un burro fue encontrado en la zona montañosa de Pakistán, y le preguntaron: ¿qué haces, a dónde vas, cuál es tu ruta? Y respondió: Yo en realidad voy a donde me lleva el animal, allí donde para es donde le consigo alimento y me quedo a dormir.
  • A lo lejos, en plena estepa en Mongolia vislumbran una persona que se acerca en bici. Conforme se acerca descubren, que es una occidental, y que viene sóla. Le paran y le preguntan: ¿de dónde vienes, de algún campamento cercano donde están tus amigos?. Yo en realidad viajo sóla, contestó. ¿pero hacia dónde vas? No tengo destino, volvió a decir. Aun más incrédulo insistió: ¿pero cuándo saliste?, ¿Cuándo salí, no sé, en qué año estamos? En el 2010. !Ah, vale!, pues debo de llevar unos 5 años viajando, porque salí en 2005 de mi pueblo en el norte de Francia y aún no he vuelto.
  • Un japonés viajaba con su familia por Irán, y al ser preguntado por su viaje y los problemas de moverse con niños pequeños dijo: lo único que nos preocupa es que nuestro bebé de 1 año ya habla más farsí (idioma de Irán) que japonés.
  • En pleno Kurdistán iraní viajábamos en un bus desvencijado, y después de interminables horas paramos en un bar de carretera a comer algo. Acabábamos de llegar al país. Nada más entrar a local no identificábamos cuál era el baño de mujeres y hombres, al rato, quisimos comer y no éramos capaces de comunicarles lo que queríamos comer, y a la vuelta no supimos cuál era nuestro bus ni quién era seguro nuestro conductor, pues en minutos se había llenado el local. Por suerte, un chico nos invitó a comer y convenció al conductor que nos dejara cambiarnos a su bus y desde ese día fuimos sus “guests” durante toda la estancia en Sanandaj.
  • En pleno follón de un mercado tradicional (bazar) de Siria, entre empujones, gente cargada de paquetes, burros, motos y vendedores tradicionales de agua vimos estupefactos a una familia de italianos, tan tranquilos con un bebé amarrado al marido y un crío cogido de la mano de la madre. Nos pareció un ejemplo que rompía con algunos tabús.
  • En pleno desierto de Shiraz, y cerca de la famosa Persépolis, dimos con un grupo de nómadas Kasghais que celebraban una boda. Nos acercamos a ellos y vinieron corriendo  y portando unos palos grandes- lo que nos asustó mucho- pero en realidad fuimos invitados a sentarnos en sus Haimas y tomar un té mientras las mujeres bailaban en círculo y los hombres tocaban un instrumento antiquísimo (predecesor de la chirimía medieval).(foto de portada de Irán)
  • Mi querido amigo luis, de Venezuela, me comentaba siempre, cuando vengas a visitarme, a ver si tenemos suerte y se muere algún Guajiro. Explicación: cuando se muere un Guajiro, en su velorio (velatorio)  se celebra una especie de fiesta, con alcohol, cafe, pastas etc  y los muy cachondos venezolanos, suelen ir a  contar chistes y a beber ron.  Eso era lo que Luis quería que yo descubriera. Cosas de la tradición.
  • Un italiano afincado en la zona cercana a Nepal en India nos contó que sus vecinos no llevaban a los niños al colegio. Él sin poder entenderlo les preguntó: ¿por qué no dais una oportunidad de educar a vuestros hijos? Es peligroso, no podemos. Tardó mucho en entender que esa familia pobre no podía permitirse darles carne, con lo que los niños no tenían suficiente energía para hacer el viaje- largo y tedioso- de su casa al colegio, y a la vuelta , si no tenían suficiente energía para ascender al pueblo, podían morir congelados.
  • Habíamos comprado un bajo coste de Hungría hacia Damasco (Siria) y nos comunican por correo electrónico que se había cancelado el vuelo de vuelta, y que llamáramos- a Budapest- para ver qué solución nos daban. Esa misma noche, nuestro amigo Iker, algo preocupado no conciliaba el sueño -mientras nosotros roncábamos a pierna suelta- y mascullaba: !cabrones, menudo disgusto llevan estos!. Al final todo se solucionó, pero nos costó entender que se había cerrado por motivos de seguridad el aeropuerto internacional de la capital de un país porque había una reunión de la “Liga Árabe”, es lo que ocurre cuando tienes mucho petroleo…
  • Estábamos negociando la compra de una alfombra en la antigua capital iraní (Sanandaj), y cuando cerramos el precio sacamos un billete para hacer parte del pago. Inmediatamente, nos rodearon 20 personas mirando atentamente el billete. Cinco minutos después, vino el dueño de la tienda pidiéndonos disculpas: Lo siento mucho, pero no conozco esta moneda, y no lo puedo aceptar (era la primera vez que veían un billete de 50 euros).
  • En mas de una ocasión nos han contado que muchos  europeos son contratados en India para dedicarse a construir túneles. A menudo, a parte de los cortes de luz, la gente que llega tarde a trabajar y demás, en la fabrica se cuelan manadas de monos que son capaces de paralizar toda la cadena de producción durante horas. Cuentan que los jefes europeos piden resultados y pocas veces son sensibles a esta realidad.
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